PATXI ERREMENTARIA

El herrero Patxi, era un hombre malvado y llevaba una vida pecaminosa. Tal era así que un buen día llego a su casa un demonio con la intención de llevarselo con él al infierno para que pagase por sus pecados. Allí se encontraba patxi trabajando en su herrería, a ratos martilleando, otros dándole al fuelle, o simplemente sacudiendo las áscuas o metiendo en la fragua todo tipo de herramientas. -Buenos días- dijo el demonio- he oído decir que eres realmente malo y he venido para llevarte conmigo al infierno. -No está mal dicho, -le respondio Patxi- pero vayamos prímero a comer un bocado. -Vayamos sí- dijo el demonio muy sonriente

Así que se fueron a almorzar sentados en la mesa. Cuando hubieron terminado Patxi se levantó y le dijo al demonio

-Ya podemos irnos.

-Sí es hora de partir- dijo el demonio desperezándose mientras intentando levantarse se dio cuenta que le resultaba imposible hacerlo. Patxi había embadurnado de colapez aquella parte de la mesa.  

 Allí pasó aquel demonio los siguientes 5 años, hasta que un día Patxi decidió derretir la colapez con fuego. El demonio huyó despaborido y no se le volvió aver por aquellos parajes nunca más. Patxi por su parte siguió con su vida pecaminosa como había hecho hasta entonces.

Un tiempo después de la huida de aquel demonio, se encomendo la tarea de llevar a Patxi al infierno a otro al que pusieron sobre aviso “Si Patxi te ofrece sentarte a la mesa, no lo hagas bajo ningún concepto” Aquel demonio llegó hasta la herrería por la mañana.

-Buenos días- Dijo éste.

-Buenos días sean para ti también- Le contestó Patxi.

-Dicen que tu vida está llena de pecados y por ese motivo me han ordenado llevarte al infierno.

-No está mal dicho, -le respondio Patxi- pero vayamos prímero a comer un bocado.

Al llegar a la cocina Patxi dijo al demonio.

-Sientate a la mesa, como en tu casa.

-No tengo necesidad de hacerlo, gracias.- Contestó el demonio.

-Descansa entonces mientras yo almuerzo, supongo que estarás agotado de tan largo viaje.

Puedes echarte en esa cama de ahí- Dijo Patxi mientras señalaba ña cama.

-Bien dicho está- Dijo el demonio mientras se tumbaba.

Cuando Patxi terminó su almuerzo, se acercó al demonio y le dijo

-Ya podemos irnos. Pero el demono era incapaz de levantarse, ya que Patxi había embadurnado aquella cama con colapez.

Allí se quedó aquel otro demonio 5 años sin poder moverse, hasta que Patxi decidió derretir la colapez calentándola con fuego. El demonió huyó como lo había hecho el otro y Patxi siguió pecando y cometiendo más fechorías que nunca.

Hartos del comportamiento y el descaro del herrero, envíaron a un tercer demonio para cazar a Patxi.

-Pero recuerda, no te sientes a la mesa- dijo el primer demonio que había sido humillado por Patxi.

-Tampoco te tumbes en la cama por mucho que insista- Le dijo el segundo. Advertido de las triquiñuelas de Patxi, una mañana llegó el tercer demonio.

-Buenos días.

-Buenos sean para ti también.

-Dicen de ti que eres malvado y cruel y que vives en constante pecado. ¿Es cierto?

-No lo es- contestó Patxi- Vivo en pecado sí, pero no soy cruel.

-Pues yo vengo con orden de llevarte al infierno, así que es mejor que empecemos el viaje cuanto antes.

-No está mal dicho, pero vayamos primero a comer un bocado, no querrás hacer tan largo viaje con el estomago vacío.

-Está bien, vayamos- Claudicó el demonio con desconfianza.

Al entrar en la cocina, Patxi invitó al demonio a sentarse a la mesa.

-No gracias, no necesito sentarme.

-Al menos descansa un poco, debes estar agotado de tan largo viaje.

-No, no siento nada de cansancio.

-Pues mientras yo almuerzo, ¿Por que no subes a quella higuera a comer unos higos? Están en su mejor momento y puedes comer todas las que quieras. -Muy bien dicho, eso es lo que voy a hacer. El demonio corrió hacia el arbol y lo trepó velozmente para seguidamente comer tantos higos como pudiera antes de emprender el viaje.

 Cuando terminó el almuerzo, Patxi se acercó a la higuera y dijo.

-Ya podemos irnos. Pero el demonio estaba adherido al árbol, ya que patxi habia rociado aquella higuera con colapez.

Aquel demonio se llevó la peor parte de las maldades de Patxi, ya que quedó expuesto ante la gente y los niños, cada día al salir de la escuela iban a apedrear al demonio que no dejaba de gritar llamando a Patxi. Pero este hacía oidos sordos ante los lamentos del demonio. Así lo tuvo durante 5 años hasta que lo dejó marchar.

Patxi siguió en el mundo de los vivos pecando a placer hasta que recibió la visita de la muerte, con ella no hay engaño que valga.

Tras la inevitable visita, Patxi cogió de la herrería unas tenazas, un martillo y un asador y se encaminó rumbo al infierno. Al llegar a sus puertas las empezo a aporrear generando un gran estruendo.

- ¿¡Quién es!?-Preguntaron a gritos desde dentro.

-Soy Patxi Errementaria.

 Todos los demonios allí presentes se estremecieron al oir ese nombre y se precipitaron a apuntalar la puerta para evitar que el famoso Patxi Errementaria, que tanto hacía sufrir a los demonios llegara a entrar. Uno de los demonios queriendo asegurarse que de verdad era el herrero el que llamaba a la puerta, empezó a mirar a traves de una rendija de la puerta el otro lado.

Patxi al ver aquello cogió un palo afilado y le pinchó el ojo.

A otro que intentando reconocerlo por la voz acercó la oreja a la rendija, le agarró la oreja con las tenazas.

Patxi al ver que en el infierno no era bienvenido, decidió probar suerte en el cielo y se encaminó haci allí. Al llegar golpeó la puerta, en la que al momento se asomó San Pedro. -¿Quién eres?- Preguntó éste.

-Soy Patxi Errementaria

San Pedro que había oído hablar de él quiso negarle la entrada al cielo. Pero en ese instante pasó por allí una anciana que conocía a Patxi, éste la miró amenazante y por miedo a represalias comenzó a hablar marivillas sobre él y sus inumerables buenas obras entre otras albanzas. San Pedro, que creyó todas y cada una de las mentiras que la anciana le contó, abrió la puerta y dejó entrar a Patxi al que desde entonces sería su definitivo hogar. 

-Fin

 

Cuento popular del pueblo vasco. 

 

Cuento en Euskera

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